La importancia de la Vitamina D en niños

La vitamina D es esencial para el desarrollo y crecimiento del niño, por ello también recibe el nombre de vitamina del raquitismo, ya que si se carece de ella durante la infancia puede producirse raquitismo, una enfermedad que provoca malformaciones esqueléticas.

La vitamina D puede obtenerse mediante suplementos, ingiriendo alimentos que contengan dicha vitamina, como yema de huevo, leche, sardinas y cereales enriquecidos, o mediante las radiaciones solares.

A los bebés que son alimentados solamente con leche materna se les aconseja tomar un sumplemento diario de vitamina D, sobre todo en países donde no reciben mucha exposición solar, ya que la leche materna no contiene un nivel suficiente de esta vitamina.

Exponer al bebé mayor de 6 meses al sol sin protección solar durante 10 minutos al día son suficientes para recibir su dosis de vitamina D, aunque hoy en día no es aconsejable debido a los daños que puede ocasionar el sol. Con los suplementos  y las leches de fórmula puede ocurrir una sobredosis, por lo que hay que tener cuidado y seguir siempre las recomendaciones del pediatra.

Son muy pocos los alimentos que contienen vitamina D de manera matural en cantidades significativas, por lo que algunos países fortifican con esta vitamina alimentos como la leche, el pan, el zumo de naranja, los cereales y el yogurt.